¿Habéis visto los desfiles para este verano?
Vienen los vestidos de Charleston a lo loco como en los años 20 y además retuneados, llevando baberos collares en la zona del pecho o talle alto de la cintura al cuello tipo cuello Halter. Yo tenía la idea desde hace 2 años, soy una visionaria, jaja.
Además, vienen los tules en faldas. Trafaluc estaba plagado del todo, en tonos turquesa y mandarina y con lentejuelas y flecos en el bajo de la falda y en camisetas y bailarinas. En Pedro del Hierro tienen unas camisetas con tul y bailarina monísmas y también vienen o vuelven los flecos en borlas o collares. ¡Estoy tan feliz! Como con lo de los turbantes este verano, ayns, mis turbantes... Os tengo preparados unos collares largos con borlas y de varias vueltas geniales. Ah, y se lleva el mostaza, que no es el naranja pero mola.
Os cuento, yo quería un vestido de este tipo para mi boda de Julio del año pasado y lo que veía y me gustaba me implicaba un trastorno logístico tremendo, así que me líe la manta a la cabeza.
Así que con mucha pena me dispuse a tunear un vestido. ¿Pena por qué? Porque era un vestido de Caramelo que, después de 20 años, me seguía quedando genial (o antes era alta o en los últimos años he encojido, jaja). Pero es la boda de mi primo y yo quería un vestido de charleston!
Llevé el vestido a la mercería, le dije lo que quería poner y que lo acortara (el vestido original era largo y la boda era de mañana, había que cortar). Así que manos a la obra, alfiler por aquí, puntadita por allá y restyling by Luna in process... Con el tirante de fleco lo mismo, con cuidado y paciencia me lo adaptaron al nuevo estilo. Cortar tirante, acortar vestido y enroscar dando unas puntadas por aquí. Quizás pueda parecer sencillo, pero la verdad es que le dejé todo el marrón a mi mardre, la Pyli; la pena es que no tengo fotos del antes y el después ni del proceso.
Ya está todo, ¿verdad? Pues no, para más inri, me olvidé los zapatos en Madrid, menos mal que apañé otros porque me daba pena comprar otros. Aunque no eran como los que tenía (de lentejuela marrón y abiertos para el dedo gordo, me encantan esos zapatos) me hicieron perfectamente el apaño. Pero no termina aquí mi desastro olvidadizo, también me dejé por algún sitio el bolso que iba a juego. Qué queréis que os diga, planificar la intendencia de un viaje a la playa con los 3 peques y el pichu, con 2 trabajos y la boda de por medio algo me tenía que dejar, ¿no? Eso sí, ¡sólo me olvidé de lo mío!
Y éste es el tocado (o cinta a la frente) que me hice.
Este mismo aplique se lo hemos hecho a un broche casi al hombro para un traje y ha quedado absolutamente elegantísimo con su pluma y su perla.
No os riáis mucho de mis uñas negras, no es que me las perfilara es que estuve en el tobogán con los nenes y no recordé que llevaba sandalias (me puede la niña que hay en mí). Creí que a mi madre le daba un parraque cuando me vió gritando, saltando y sacudiéndome el modelinchi de arena del parque (la verdad es que me puse de tierra hasta las cejas, jajaja).
Jaime, al verme así vestida, dijo que por qué me había disfrazado de india (me parto con estos niños, son geniales), le respondí que era para ir a juego con ellos. Iban con un modelo precioso de camisa y pantalón corto al que añadí un fajín el cual usaban para envainar la espada que llevaban. Así recibieron a la novia al bajar del coche en la Iglesia, espada en alto y orgullosos de sentirse un poco especiales, la verdad es que quedó precioso y muy original.
La ropa, después de buscar por todo Madriz y parte de Castilla y León, finalmente la encontramos en una tienda de internet, Changoulet(*). Una camisa lisa de lino y unas bermudas de rayas.
El trato fue genial, tienen muy buenos precios y el envío fue muy rápido. Me dieron incluso opciones de peto, pantalón largo para uno (Hugo) y corto para los otros (Pablo y Jaime), en burdeos, liso, cuadrines,.. Ah, y con su cinturón normal en azul para usar los pantalones sin más.
Además, si tenéis nenas (snif snif), es una delicia esas braguitas o culonas al aire, los vestidos, nuestras diademas, horquillas, las flores, los lunares, los... Aynsss, me inspiran a morir cuando veo sus modelinchis!!! Les pondría lazos a las chaquetas, horquillas, diademas, fajines a sus conjuntos y los haría de pajes o de arras o con unas chaquetinas geniales sin más para cualquier día y arreglado.
Aquí podéis ver los ramos de novia hechos en tela: Ramos joya de novia con flores de tela y mariposas
Y para la siguiente boda que sea de mañana, el mismo vestido requetuneao con un babero al pecho a juego que parezca falda-camisa!!! Y mi tocado, que me encantan las cintas de pavo real ("pavo real, pavo real, uuuuuhhhhhh, viva la numeración...", a que lo has leido tarareando? Jajaja, cómo se me va!!!!).